La newsletter de Alex Cortijo · 2 min de lectura
1.200 tarrinas
Este verano Taco Bell montó en España una promoción que se antojaba buena. Se llamaba Guacabono y la idea era sencilla: quien más productos con guacamole comprara en tres semanas se llevaba un año de alquiler pagado, hasta 14.400 euros.
Nada mal.
Seguro que en la reunión donde se aprobó todos se imaginaban al mismo ganador: el típico fan de toda la vida que va cada semana a por su burrito y ya ni mira la carta.
Bueno... pues no ganó él. Ganó un chico que se leyó las bases con muuucho detenimiento y se percató de un detalle: se contaban productos, no dinero gastado. Esto es, una tarrina de guacamole de un euro sumaba lo mismo que un menú entero. Así que compró tarrinas, concretamente mil doscientas. Dejó sin guacamole hasta seis locales, llenó tres cajones del congelador y, por unos 1.200 euros, se llevó el premio.
La idea de hoy
Escribimos las promos pensando en el cliente habitual, no en el que va a buscarles la vuelta.
Y ese cliente lo tenemos todos. Es el típico que pide cinco rondas a las 19:59 porque el happy hour acaba a las ocho. El que, con la tarjeta de sellos, paga cada café de la mesa por separado para completarla en una sola mañana. El que vuelve a tu descuento de primera visita con su tercer correo distinto.
Lo normal es enfadarse con él. Pero, si lo piensas, nadie lee tus condiciones con tanto cuidado. Te está enseñando, gratis, por dónde se escapa lo que creías tener bien atado. Y a veces ni siquiera sale tan caro: a Taco Bell la broma le costó un año de alquiler, pero a cambio tuvo titulares en varios países hablando de su guacamole.
Al fin y al cabo, ese premio se lo iba a llevar alguien igualmente. Tu happy hour, en cambio, no tiene tope.
Por eso conviene que el agujero lo encuentres tú antes que él. Así que, antes de lanzar tu próxima promo, léela como la leería ese cliente. No el que tienes en la cabeza, el otro.
¿Por dónde se colaría?
Gran día,
Alex
PD: Por si te lo preguntabas, él mismo dijo que tiene guacamole para tres vidas.
PD2: Para hacer promos, primero tienes que saber cuánto te deja cada plato. Si no lo tienes claro, empieza por aquí: Costeo de Recetas y Análisis de Precios